Las bellezas de Cádiz


Una vez que se han pasado ​​los pantanos costeros y la expansión industrial que se encuentra en torno a Cádiz, surge una elegante ciudad que su arquitectura da la sensación de estar como bordada a mano; con un puerto de gran envergadura. Cádiz está entre el Mediterráneo y el Atlántico europeo y a esto debe su hermoso clima. El aroma de aire salado y las vistas panorámicas al mar, siempre están presentes.

Tiene una historia larga y fascinante, interesantes son sus monumentos, museos, edificios y por supuesto muchos lugares encantadores para comer y beber. Sin embargo, podemos decir que al pueblo de Cádiz, son los gaditanos los que lo hacen un lugar realmente único. Gente cálida, hospitalaria, abierta, culta y de mentalidad independiente.

Podríamos creer que la mayoría de los gaditanos se dedica esencialmente a sacar el máximo beneficio de la vida, es por eso que el simple hecho de disfrutar de la compañía de los amigos, los visitantes en los bares de la ciudad o en las terrazas de las plazas es una actividad frecuente para la gente de Cádiz. O mejor aún, irse de jaleo al carnaval. Probablemente una de las fiestas de España de primavera más alucinante.

Vía: Ayuntamiento de Cádiz

Plaza de Mina y Museo de Cádiz

En el antiguo huerto del Convento de San Francisco en Cádiz construido en 1838, se encuentra la bella Plaza de Mina. En esta plaza está ubicado el Museo de Cádiz un edificio estilo neoclásico imponente, de dos plantas, dividido en tres áreas.

La planta baja dedicada a la arqueología. Distintas salas en las que distribuyen piezas que dan muestra de la prehistoria y de la evolución histórica de esta zona, pasando por los periodos paleolítico inferior, superior y periodo neolítico. Sin dejar de tocar las épocas de contacto con las culturas fenicia y romana. Colección que consta de herramientas y armas de piedra y hermosas piezas de cerámica de uso doméstico, funerario y ornamental. Finalmente en la exhibición tocamos la edad de cobre.

Llegamos a la primera planta, dispuesta para las Bellas Artes. Con una suma de pinturas del siglo XVI al XX. Con obras de maestros del barroco europeo, tales como Zurbarán, Murillo. Obras costumbristas de andaluces como Gozalo Bilbao, entre otros.

La segunda planta en parte dedicada a la etnografía con la colección de los títeres de la Tía Norica, que a su vez comparten el espacio, con la sala de arte contemporáneo en esta área se puede disfrutar de Miró, Pérez Villata, Costus, entre otros grandes de las artes plásticas. Cabe mencionar que en esta sala se puede encontrar obra del maestro Rafael Alberti.

El museo cuenta con servicio de visitas guiadas, librería y una linda tienda de regalos.

Vía: Juntadeandalucia